Ángeles Armisén

Aguilar de Campoo, pasión por el cine.

Se acerca uno de los momentos más esperados del año para los amantes del séptimo arte. Y es que un año más el emblemático Cine Amor se viste de gala para convertirse en sede de nuestro querido “FICA”, ahora con más sabor internacional, denominándose Aguilar Film Festival, que llega este año a su trigésimo primera edición.

Hablar de Aguilar de Campoo en estas fechas es departir sobre cine, conseguir con trabajo e ilusión el mejor maridaje entre cultura cinematográfica y patrimonio de la monumental Montaña palentina. Románico en estado puro, calles y plazas con historia; impresionante paisaje y una rica gastronomía. Aspectos que hacen de Aguilar, todo un placer para los sentidos en estos primeros días de diciembre.

El Aguilar Film Festival ha sabido evolucionar y llevar el nombre de la villa galletera que lo acoge desde 1989 a la primera plana del panorama cinematográfico.  Solo tenemos que echar una ojeada a los participantes y a la calidad del material que se proyecta año tras año, para saber porqué.

Es un placer para mi dedicaros estas líneas, con el renovado deseo de que esta edición vuelva a ser un éxito, y que perdure el buen nombre de un festival que comenzó como una aventura y que hoy se ha consolidado como una cita destacada en el panorama cultural nacional e internacional.

Prevenidos… cámara, ¡acción! Se rueda en Palencia.